Kobe Bryant afronta su última temporada en la NBA como jugador profesional en Los Angeles Lakers, en uno de los peores momentos de la franquicia californiana que se hunde en el fondo de la clasificación general de la Conferencia Oeste con un balance más que negativo de 11-44.
A pesar de que pasará a la historia de este equipo por sus innumerables triunfos personales y grupales, se ha dado a conocer que en 2007, cuando estuvo involucrado en el traspaso de Shaquille O’Neal con el que consiguió tres títulos de la NBA, al parecer estuvo envuelto en un intercambio fallido con LeBron James de Cleveland Cavaliers porque algún dirigente quiso cambiarle por la estrella de Cleveland.
Tras la partida de O’Neal, ni cortos ni perezosos, en los despachos del equipos no estaban dispuestos a prescindir de su principal estrella y máximo referente a cualquier precio así que hicieron lo siguiente: llamar a Cleveland a proponer un intercambio por LeBron James.

Aunque siempre fue considerado como intocable, la magnitud de la propuesta que le hicieron a la franquicia de Ohio, hizo que la dirigencia lo pensara, si bien la respuesta que hubo en su momento fue ‘no’, el equipo no cerró las puertas tras solicitar que en ese cambio hubiera otro jugador, a lo que tajantemente respondieron con una negativa.
En declaraciones a ESPN, el propio Kobe Bryant aseguró que “no me hubiera aprobado esa operación. ¿Irme a Cleveland? Nunca”, además de confirmar: “No era uno de los equipos que estaban en mi lista de destinos. Solo habían tres ciudades: Chicago, San Antonio y Phoenix”.
De haberse realizado, se hubiera podido hablar de una de las transferencias más sorpresivas en la historia de este deporte y hubiera provocado que la historia de los dos jugadores se hubiera cruzado en un momento donde la estrella emergente de Cleveland estaba alcanzando su nivel más alto y el de Los Angeles estaba consolidado totalmente.