La Comisión de Disciplina de la FIFA impuso al Real Madrid y al Atlético de Madrid la prohibición de inscribir futbolistas en las dos próximas ventanas de mercado, excluyendo el que se abrió el pasado 1 de enero, por infringir la normativa sobre traspasos de futbolistas menores de 18 años. Eso significa que no podrán adquirir jugadores ni el próximo verano ni en el invierno 2016-2017, pero sí hasta este próximo 31 de enero.

Según la FIFA, ambos clubes violaron "varias disposiciones relativas a los fichajes y el primer registro de futbolistas menores de edad extranjeros". Además de la prohibición de fichar se ha impuesto una multa de 821.000 euros al Atlético y de 328.000 al Real Madrid.

El comunicado del máximo organismo del fútbol mundial considera que el Atlético infringió la norma en el periodo comprendido entre 2007 y 2014 y el Madrid, entre 2005 y 2014. Además, se le ha concedido a los dos clubes un periodo de 90 días para que regularicen la situación de los futbolistas afectados.

La sanción se extiende a todas las secciones del club a excepción, en el caso del Atlético, de su equipo femenino. En cambio, sí se permitirán las ventas de futbolistas. Como en el caso del Barcelona, se supone que ambos clubes podrán renovar jugadores ya inscritos y repescar a los que tengan cedidos en otros clubes.

La FIFA llevaba un año investigando al Real Madrid y al Atlético para averiguar si cumplieron estrictamente con las normas del artículo 19 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores, que prohíbe los traspasos de menores de 18 años salvo en circunstancias concretas. La FIFA instó a la Federación Española (RFEF) a reunir toda la documentación sobre los menores de edad extranjeros que juegan en los equipos con los que el club blanco tiene suscritos convenios de colaboración, veintidós sólo en la Comunidad de Madrid. Igual exigencia se hizo en el caso del Atlético. Los tres, también la Federación, van a recibir sanción por su papel en este asunto.

Una vez examinada la documentación, visto el caso y analizados los datos, la FIFA, su Comité de Disciplina que preside el suizo Claudio Sulser, ha tomado una decisión.