Esta es la forma más moderna de hacer fondant que es mucho más sencilla que la tradicional.




Ingredientes

1 Kg de azúcar glas
1 Cs. de gelatina en polvo sin sabor
250 ml de agua
1 Cs. de glicerina
120 ml de almíbar de azúcar (mezclar 300 ml de azúcar en 100 ml de agua y hervir hasta conseguir un sirope espeso)
Opcional: aroma a vainilla o similar.

Opcional : colorante

¿Cómo se hace?

En un cuenco de cristal, vertermos los 250 ml de agua y espolvoreamos la gelatina. Dejamos reposar unos minutos para que se empape. Luego, calentamos en el microondas medio minuto y mezclamos hasta que se disuelva bien la gelatina. Si vamos a añadir algún aroma, lo hacemos ahora. Añadimos la glicerina, el almíbar y mezclamos todo bien.

En un cuenco grande ponemos todo el azúcar glass y hacemos un hoyo en el centro. Certemos en ese hoyo la mezcla que acabamos de hacer. Con la ayuda de una espátula vamos incorporando azúcar al liquido poco a poco. No mezclamos todo de golpe dado que debe sobrar algo de azúcar y no queremos desperdiciarlo. Llegará un momento en que la masa no acepte más azúcar. La sacamos del cuenco con la mano y la ponemos sobre una superficie de trabajo espolvoreada con azúcar glas. La trabajamos como si de una masa de pan se tratase, cubriendo nuestras manos con azúcar o con un poco de aceite de girasol.. Debemos conseguir una masa homegénea flexible. Si siguiese estando pegajosa, añadimos más azúcar. Si quedase demasiado dura, añadimos media cucharita de agua.

Conservar el fondant en una bolsa de plástico hermética para evitar que se seque. Puede guardarse durante semanas a temperatura ambiente. Si al ir a usarlo estuviese demasiado dura, se puede calentar unos segundos en el microondas y volver a amasar. Para darle color, añadir unas gotas de colorante y amasar hasta conseguir una coloración homogénea.