Los Acantilados de Maro-Cerro son todo un espectáculo de la Naturaleza. En los días claros, al asomarse a uno de sus miradores se puede contemplar la costa de África y disfrutar con las impresionantes vistas que ofrece. La visita puede comenzar por el Balcón de Maro que está en la plaza de la Iglesia de las Maravillas. Maro, en el término municipal de Nerja, es un pequeño pueblecito típicamente andaluz muy conocido como enclave turístico. Desde aquí se contempla la vega mareña y la Torre vigía de la Marquesa (S.XVI) que fue construida, junto con otras cuatro, para defender el litoral de los piratas. Saliendo por la N-340 en dirección a Almuñécar hay que ir en dirección a la Torre de la Marquesa o Torre de Maro, para ir a pie y ver el espectáculo natural de los acantilados.
Retomando la carretera en la misma dirección se ve como la Sierra Almijara se adentra en el mar: impresionantes acantilados y preciosas calas dan forma al paisaje. Hay miradores para parar y asomarse, pues no se puede llegar a las calas con coches u otros vehículos a motor. Continuando se llega al desvío de Cerro Gordo desde el que se contemplan las mejores vistas de los acantilados y la costa malagueña.