El primer año de Android Wear se ha cerrado con cifras bastante modestas. En total se han vendido, según Canalys, 720.000 relojes. No son muchos, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de modelos presentados por las diferentes marcas. Más de media docena estaban disponibles durante el periodo navideño. Se esperaba que el mercado al menos superase el millón de unidades. El más vendido ha sido el Moto 360 de Motorola.
La cifra no augura nada bueno tampoco para el Apple Watch, que llegará al mercado en abril. Si esta primera oleada sirve de indicativo el mercado, sencillamente, no le acaba de ver la utilidad al reloj inteligente.
El trabajo que tienen Apple y Google por delante es refinar la fórmula y dar con un dispositivo capaz de encajar en el estilo de vida del usuario, explicar por qué merece la pena ponerse un reloj que hay que cargar a diario. Google confiaba en que una primera colección de aplicaciones animase las ventas pero el mercado de apps compatibles con Android Wear es, de momento, escaso.
También, y esto es tal vez más importante, rebajar las expectativas de los analistas. Es muy poco probable que el mercado de la electrónica "vestible" llegue a tener la influencia en las cuentas de la compañía que ahora tienen los teléfonos. El reloj es, de momento, un accesorio. Y uno que no todos los consumidores querrán usar.
# Caen los robos de smartphones en Londres, San Francisco y Nueva York desde la implementación de sistemas de bloqueo remoto. Lo cuenta Reuters que se centra en el caso del iPhone. Los descensos oscilan entre el 25 y el 50%.
# Samsung apuesta (aún más) por el OLED.Invertirá 3.600 millones de dólares en una nueva planta de producción. Los rumores en la red, por cierto, apuntan a que en Barcelona lanzarán dos versiones del Galaxy S6, una de ellas con una pantalla que se curva, como la del Note Edge, pero a ambos lados en vez de sólo en uno. Algunas fotos podrían haberse filtrado -como siempre- mediante fabricantes de accesorios:
# Las pulseras de actividad son igual de eficaces a la hora de medir la actividad y el ejercicio que los teléfonos móviles, según un estudio de la Universidad de Pensilvania.