Homenaje a Demis Roussos



Demis Roussos ha muerto.
El cantante nacido en Alejandría (Egipto) ha fallecido este fin de semana en un hospital de Atenas, según ha confirmado su propia hija a diferentes medios de comunicación griegos. Al parecer ha sido la propia familia la que ha preferido esperar al lunes para dar la noticia y no hacerla coincidir con las noticias de las elecciones en su país.

Demis Roussos se inició muy joven en la música, en la década de los sesenta, como trompetista en pequeños locales de jazz y blues, y, aunque fue en la década de los setenta cuando su carrera como solista alcanzó cotas de popularidad que él mismo jamás hubiera soñado, antes (finales de los sesenta) formó parte de la banda de psicodelia Afrodite´s Child, con los que grabó canciones inmortales junto a su amigo y compañero musical Vangelis.

Para recordarle, hemos querido recuperar un texto antiguo de uno de nuestros redactores hablando sobre su primera época y el grandísimo álbum The End of the world.




Los que me conocéis un poquito sabéis que me gusta indagar en el pasado musical y reivindicar esas figuras que han perdurado en la imaginación popular de una manera distorsionada o sesgada con respecto a lo que es el total de su obra. En ocasiones he hablado de Elton John o de los Bee Gees para romper una lanza en favor de sus primeros discos, ocultos para el gran público por el descomunal éito que obtuvieron con sus trabajos más conocidos: el primero con sus baladas para Princesas Muertas o películas para niños, y los segundos con sus pantalones de campana, sus medallones y sus falsetes.

Bueno, pues hoy le ha tocado el turno a otro intocable (en el sentido hindú) de los 70: Demis Roussos. Este gran hombre que en los 70 era así:



pero que en los 60 lucía así:



Sí, es el guaperas de la guitarra. El de la derecha, al piano, es Vangelis.

Artemios Ventouris Roussos nació en 1946 en Alejandría (Egipto). En su adolescencia regresó con su familia a su país de origen: Grecia. Allí formó parte de diferentes bandas musicales hasta que entró en contacto con otro griego ilustre llamado Evangelos Odyssey Papathanassiou, más conocido como Vangelis. Juntos formaron Aphrodite`s Child, reclutando al batería Lucas Sideras y al guitarrista Anargyros Koulouris, que no participó en los primeros discos de la banda, grabados en París mientras Anargyros estaba haciendo la mili y no podía abandonar Grecia. Su primer sencillo fue "Rain and Tears".



"Rain and Tears" es una adaptación del Canon de Pachelbel, pieza de música barroca que data de finales del siglo XVII, y que es una de las obras clásicas que más gente conoce sin saberlo, porque su melodía ha sufrido infinidad de adaptaciones a lo largo de los tiempos, y ha sido utilizada en diversas bandas sonoras ("Gente Corriente", "Volver a empezar", entre otras). Asímismo en la música pop ha sido usado en bastantes ocasiones, a veces de manera menos reconocible, como en el disco de Brian Eno "Discreet music", y otras de una forma más directa, como en la melodía de "Go West", el éxito de Village People (más tarde también de los Pet Shop Boys). Sin embargo, por lo visto, la primera vez que alcanzó el éxito como melodía pop fue con este "Rain and Tears".

¿La primera vez? Noooooooooo! Por pocos meses, nuestros Pop Tops les ganaron la mano a los griegos. Escuchen, escuchen este "Oh Lord, Why Lord"...



Bueno, iba a comentar un disco...En 1968, después del éxito de la mencionada canción, Aphrodite`s Child lanzaron un LP denominado "End of the World". Además de "Rain and Tears" contiene otra bellísima balada llamada como el disco: "End of the World". Es una pieza de pop casi progresivo, que empieza con un efecto sonoro parecido a una explosión, sigue con la inconfundible voz de Demis Roussos, con ese acento extranjero tan característico y supongo que chocante para los angloparlantes, y se va elevando hacia el infinito apoyado en uno de los primeros usos del mellotrón fuera del ámbito anglosajón, y en los maravillosos arreglos orquestales de Vangelis.



Escuchando estas dos canciones uno pudiera pensar que estamos ante el típico disco de pop almibarado como los que Demis, ya orondo y en solitario, presentaría a mediados y finales de los 70. Pues no. Hay canciones psicodélicas como "Don`t try to catch the river", que recuerda a los mejores grupos "Nuggets" como Electric Prunes, por decir uno; o "Mr.Thomas", que empieza con un diálogo entre dos personajes y acaba convirtiéndose en una pieza de pop surrealista circense al estilo Zappa; o también "The Grass is no Green", psicodelia pura al estilo de los mejores Bee Gees o de los Beatles del "Magical Mystery Tour", como también lo es la canción que cierra el disco, "Day of the fool". Como griegos que son, no podía faltar el toque mediterráneo, que puede medio adivinarse, sobre todo al inicio, en "Valley of Sadness" y, principalmente, en "The Shepherd and the Moon". Incluso hay algo parecido al hard rock: "You always stand in my way". En resumen, es un disco muy variado, que nunca produce aburrimiento y sá sorpresa, y que merece pasar a la historia por algo más que por tener las primeras baladas azucaradas de Demis Roussos.