Evidentemente, Twitter es un termómetro del clima social, pero, como demuestra un interesante estudio de la Universidad de Pensilvania, también de la salud psíquica y física de sus usuarios.

Rastreando los “trinos” de una determinada zona han descubierto que hay una clara correlación entre las manifestaciones de enfado, estrés y fatiga con el riesgo de enfermedades cardiacas. Y al contrario: la abundancia de tuits que expresan entusiasmo y optimismo coinciden con una incidencia más baja de estos trastornos, el primer motivo de muerte en el planeta.

La investigación, realizada por el equipo de expertos en psicología y computación que forma el World Well-Being Project, ayuda a establecer una conexión difícil de comprobar empíricamente: la influencia del bienestar mental en la salud corporal. Ya hace tiempo que se conocen los efectos nocivos de la hostilidad y la depresión, por ejemplo, ya que esos estados de ánimo conducen, además, a conductas insalubres como el alcoholismo, el aislamiento o la mala alimentación.

La red social de microblogging, donde la gente deja constancia de sus quejas e inquietudes, brinda en este sentido una valiosísima herramienta para visualizarlo.

Los expertos han comparado las estadísticas de enfermedades coronarias y fallecimientos por esta causa en 1.300 condados de Estados Unidos –el 88% del país– y las han comparado con lostuits que podían ser geolocalizados, a los que les han sometido a un análisis lingüístico para detectar expresiones emocionales.

Y, sorprendentemente, los mapas coinciden: donde abundaban palabras como “odio” o similares había más muertes por dolencias cardiacas, mientras que si destacaban términos como “maravilloso” o “amigos”, ocurría lo contrario.